Comencé a jugar en los clubes de barrio cuando tenia entre 5 y 6 años, entre ellos el club San Martín de Tolosa con Coco Volpichelo, en Alfa Centauro con Gorriol, en los Tehuelches con el Negro Acuña o en las infantiles de Estudiantes con Pocho Bertoli y Ricardo Scialino, de haber jugado torneos en la Escuela 66 contra Saladero, Gimnasia y otros tantos equipos en Casa de Cultura en Ensenada, en Hernández, en el Club San Martín de Tolosa y en el mismo barrio de la rotonda de 32 y 122, de jugar con amigos de barrio como Franco, 4 años más grande que yo, Eduardo Sierra, Gustavo Gennai, Marcelo Aquistapace, después jugamos en Inferiores de Estudiantes, Daniel Suárez, el laucha pasadisco, le decíamos nosotros o cuando íbamos a jugar al barrio de mis primos Gustavo y Guillermo Rezza, pero con el que más compartía era con Gustavo y los chicos de ese barrio como Memo, Guillermo Bottino, y sus hermanos Carlitos y Jorge, el negro Marcos, y muchos mas que ahora no recuerdo y también de jugar hasta los 17 o 18 años con una pelota contra la pared y con una silla como arco, en el fondo de mi casa en 32 de armar los arcos con cañas, de jugar a las bases o a los noventa. De los compañeros de la escuela como el facha Andrade, el tano Acciaresi, Alfredo Perona, Ricardo Calandra, el huevo Calderon, como otros tantos.

De haber tenido constancia en inferiores, ya que no participaba mucho, y de seguir yendo y de nunca claudicar,y de disfrutar de mis compañeros de inferiores como por ejemplo Bandarenko, el Beto Gómez, Gustavo Pérez, Aquistapace, Graciosi, Fonsalido, Sandoval, Bravo, Dos Santos, Irazabal, tato Domínguez, Miño, Ojea, Baudino, Gauto, León ,Novarini, el negro Oviedo ,Alejandro Chiquino, Juan Conti, el negro Avila, Marcelo Zamora, y tantos más , como con los utileros Ramón y Pierron, y Cacho Pueblas, un maestro, un señor, el gordo Yorlano, el gordo Pastor, otro señor con todas letras, el Ruso Ferrin, hoy canchero de Estudiantes, pero que empezó dando una mano en las canchas de inferiores cuando eran todas peladas, de ver si iban mis viejos a la cancha y escuchar los gritos de los viejos de bada (bandarenko) graciosi y gustavo Pérez, hasta llegar a tener mi posibilidad de participar de los entrenamientos con la primera división con el equipo que salió campeón en 1982 con Bilardo.

Fundamental el apoyo de mis viejos y mis hermanos en toda mi carrera y mi flia actual que son mi sostén, especialmente mi señora y mis hijas, y de todos los que no nombre por falta de memoria, a todos un agradecimiento muy especial.